CQP - "COLEGIO DE QUÍMICOS DEL PERÚ"
FQIQIA - "FACULTAD DE QUÍMICA, INGENIERÍA QUÍMICA E INGENIERÍA AGROINDUSTRIAL"
"ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE QUÍMICA"

Actualmente la expectativa laboral del Químico es muy amplia, abarca desde elaboración de ensayos de materiales y/o productos hasta la gestión y/o control de calidad de los laboratorios y planta siguiendo los Isos respectivos.

En el Sector Privado destacan las Empresas: Mineras (Tajo Abierto y Socabón), Petroleras (Perforación y Explotación de Petróleo y Gas, etc), Petroquímicas (Asfaltos, Lubricantes, etc.), Agroquímicas, Siderúrgicas, Farmacéuticas, Químicas (Colorantes, etc.), Consultoras Medioambientales, Estudios de Impacto Ambiental, Laboratorios de Primera y Tercera Parte (Servicios), Constructuras, etc.


En el Sector Público: Osinergmin, Aduanas, Ministerios, Conida, IPEN, etc. Además pueden participar al servicio de la enseñanza en Colegios, Institutos y Universidades de Prestigio Nacionales e Internacionales.


jueves, 28 de abril de 2011

ESCAPA DEL MOUNSTRO LABORAL

La adicción al trabajo es difícil de superar porque tienes que hacerlo mientras continúas trabajando.


La adicción al trabajo es una enfermedad. Aquí te decimos como curarte sin afectar tu sueldo. (Advertencia: Los resultados pueden variar)


POLÍTICA DE OFICINA

Soy adicto al trabajo. Es una adicción como cualquiera, excepto que si la padeces, te pagan más. Mucho más. Sin embargo, me estoy recuperando, y tengo que hacerlo. Los japoneses tienen una palabra para este problema: Karoshi, que significa “muerte por trabajar en exceso”. No hablo solamente de los hombres que caen exhaustos sobre el sushi. Estoy hablando de la muerte del alma: una dependencia del estrés, la irritación, el poder y el control; una incapacidad para pensar en cualquier cosa que no sean tratos, juntas y nuevos retos; un alejamiento del gozo que debemos sentir por la comida, la bebida, el amor; el sexo, los niños y los pajaritos.


Es una adicción difícil de superar; porque tienes que hacerlo mientras continúas trabajando. Es como si te piden que dejes de tomar y al mismo tiempo requieren que te bebas un martini todas las tardes.

Pero se puede lograr; este programa puede ayudar y consiste solo en ocho pasos porque, francamente, ¿quién tiene tiempo para 10? A mí me está funcionando. Hace unos días, fui a caminar con mi esposa, ¡y no yo llevé conmigo mi blackberry! Eso es un avance, aunque, desde luego, busqué en mis bolsillos vacíos seis o siete veces, así que me queda muy claro que todavía hay mucho camino por andar.



Pero me voy a curar a mí mismo, un síntoma a la vez. Acompáñame, si quieres; no tienes nada que perder excepto tu identidad como un empleado sin rostro ni alma.

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